Recursos naturales renovables para comunidades energéticas: más allá del sol

La energía solar ha sido, hasta ahora, la gran aliada de las comunidades energéticas. Es accesible, fácil de instalar y, en zonas soleadas, muy eficiente. Pero depender únicamente de los paneles fotovoltaicos deja fuera una gran parte del potencial renovable que nos rodea.
Cuando el sol no basta: por qué diversificar los recursos naturales renovables
Aprovechar los recursos naturales renovables de forma colectiva es parte esencial de una nueva forma de pensar y actuar en comunidad: una transformación impulsada por la conciencia energética y la acción desde lo local.
En Penta-C, lo vemos cada día: las comunidades quieren ser más resilientes y aprovechar los diversos recursos naturales renovables locales de los que disponen —aire, agua, suelo, materia orgánica— para cubrir de forma colectiva y sostenible sus necesidades energéticas.
¿Qué son los recursos naturales renovables?
Los recursos naturales renovables son aquellos que la naturaleza puede regenerar en un tiempo relativamente corto y de forma continua. El agua, el viento, el sol o la biomasa son ejemplos de recursos renovables que, bien gestionados, pueden abastecer a nuestras comunidades sin agotarse.
Se diferencian de los no renovables —como el gas, el carbón o el petróleo— en que estos últimos se agotan y su extracción daña el entorno. Es importante distinguir entre:
- Recursos inagotables y renovables: como el viento o el sol.
- Recursos potencialmente renovables: como la biomasa o el agua, que requieren gestión sostenible para no degradarse.
Comunidades energéticas: aliadas de los recursos naturales
Una Comunidad Energética es una agrupación de personas, entidades locales o PYMES que se organizan para producir, gestionar y consumir su propia energía renovable. No es solo una cuestión tecnológica: es también social, económica y cultural. Puedes aprender más sobre qué es una Comunidad Energética aquí.
Este modelo permite utilizar mejor los recursos energéticos disponibles en el territorio, y combinar diferentes energías renovables para abastecer no solo electricidad, sino también calefacción, agua caliente o refrigeración y mejorar la eficiencia energética. ¿El resultado? Comunidades más resilientes, eficientes y cohesionadas.
Más allá de la fotovoltaica: cinco tecnologías renovables para tu comunidad
Aprovechar los recursos naturales renovables en comunidad es clave para avanzar hacia una energía más justa, sostenible y accesible. En Penta-C impulsamos comunidades energéticas que no solo generan electricidad limpia, sino que transforman barrios y municipios desde la acción colectiva. Pero para lograrlo, es fundamental diversificar las fuentes más allá del sol.
Aunque la fotovoltaica y sobre todo, los sistemas de autoconsumo colectivo, sigue siendo uno de los sistemas más conocidos entre las comunidades energéticas, es interesante y evaluar otras opciones complementarias que aprovechan diferentes recursos naturales renovables disponibles en el entorno local.
1. Mini-eólica: el viento no duerme

La eólica permite aprovechar el viento. Existen turbinas pequeñas (hasta 100 kW) y de media potencia, ideales para comunidades rurales o zonas abiertas. Funciona incluso de noche o en invierno, y es un gran complemento para la solar.
Señales de viabilidad:
- Zonas costeras, abiertas o elevadas.
- Velocidad del viento media superior a 5 m/s.
- Presencia de molinos tradicionales o árboles inclinados.
Consulta tu potencial eólico en mapaeolicoiberico.com.
Ejemplo de recurso renovable: En la isla danesa de Ærø, varias cooperativas instalaron turbinas comunitarias que fueron financiadas cooperativamente y pertenecen a todos sus miembros, hoy cubren buena parte de su demanda eléctrica, demostrando el potencial de la mini-eólica como recurso colectivo. En Cataluña, Viure del Aire iniciaba en 2009 su andadura y en 2018 completaron la puesta en marcha del primer aerogenerador de propiedad compartida entre la ciudadanía que voluntariamente aportó el dinero necesario para poder hacer realidad el proyecto.
2. Aerotermia: el calor del aire, renovable e invisible

La aerotermia capta el calor del aire mediante bombas de calor eléctricas, con una eficiencia significativamente mayor que los equipos tradicionales. Sirve para calefacción, refrigeración y agua caliente, incluso a bajas temperaturas
Aplicaciones en comunidades energéticas :
- Sustitución de calderas comunitarias por bombas de calor.
- Compras colectivas organizadas.
- Combinación con solar fotovoltaica y otras tecnologías renovables para climatización 100% renovable.
3. Geotermia: energía del subsuelo
La geotermia utiliza el calor constante del subsuelo (unos 15 °C) para climatizar edificios. Se basa en bombas de calor que intercambian energía con la tierra, a través de sondas verticales o bucles horizontales.
¿Cuándo es viable?
- Si existe terreno común para perforar y espacio (jardines, patios).
- En promociones de obra nueva o rehabilitación energética.
- En fincas públicas o privadas
En la región metropolitana de París, más de 200.000 viviendas están conectadas a redes de calefacción que usan geotermia. Estas redes extraen calor del subsuelo (a unos 1.500 m) y lo distribuyen a través de un sistema centralizado, reduciendo de forma drástica las emisiones asociadas a la calefacción urbana. Es uno de los mayores casos de éxito de geotermia colectiva en Europa.
En cuatro municipios del norte de Madrid (Tres Cantos, Colmenar Viejo, San Sebastián de los Reyes y Alcobendas) está iniciando la “Asociación para el Fomento de las Comunidades Energéticas (AFCE)” su propuesta busca aprovechar aguas subterráneas a más de 80 °C con geotermia para calefacción y agua caliente sanitaria. Retoma una red de geotermia iniciada en los años 80, ahora impulsada por el contexto favorable a las renovables.
4. Mini-hidráulica: energía de pequeños ríos

La mini-hidráulica (centrales de <1 MW) reaprovecha cauces de agua con desnivel, como acequias, presas o antiguos molinos. Su gran ventaja es que funciona 24/7, ya que el agua es un recurso renovable y constante en muchos entornos rurales.
Claves de viabilidad:
- Curso de agua perenne o estacional con buen caudal.
- Infraestructuras hidráulicas abandonadas o en desuso.
Inspiración: en Puente la Reina (Navarra), se plantea la rehabilitación de una minicentral hidráulica para aprovechar los recursos locales existentes. El proyecto impulsado por el ayuntamiento está concebido para posibilitar la participación ciudadana a través del voluntariado, la participación económica y la sensibilización y además quieren servir como ejemplo en la generación distribuida..
En Neen Sollars (Reino Unido), la comunidad rehabilitó un antiguo molino para crear una minicentral hidroeléctrica cooperativa que hoy abastece de electricidad renovable a sus hogares.
5. Biomasa: kilovatios del bosque y los residuos
La biomasa es un recurso local y renovable: desde astillas de madera hasta residuos agrícolas o estiércoles. Puede usarse para calefacción colectiva (redes de calor) o para producir biogás.
¿Qué tener en cuenta?
- Zonas rurales con restos de podas o explotaciones agrícolas.
- Disponibilidad de espacios comunes para almacenamiento y calderas.
Ejemplo: en Sabando (Álava), una red de calor con astillas de monte comunal lleva 10 años funcionando con éxito.
En Donostia-San Sebastián, la cooperativa UR BEROA, formada por más de 500 familias del barrio de Bera-Bera, gestiona colectivamente calefacción y agua caliente mediante una red que combina biomasa, gas y energía solar.
Las tecnologías de biomasa transforman materia orgánica que en otro caso serían desechos en energía térmica y evita la quema ineficiente o el abandono de residuos.
¿Cómo elegir los recursos renovables más adecuados?
Cada comunidad debe partir de su entorno:
- ¿Hay viento constante? → Eólica.
- ¿Río o central abandonado? → Mini-hidráulica.
- ¿Terreno para perforar? → Geotermia.
- ¿Restos orgánicos? → Biomasa.
- ¿Demanda de calefacción o refrigeración? → Aerotermia.
También conviene analizar aspectos técnicos, sociales y económicos. En Penta-C apoyamos a las comunidades energéticas en este proceso de decisión, planificación e implementación.
Además de estudiar el entorno y la viabilidad técnica para nuevas instalaciones de generación es clave tener en cuenta la eficiencia energética para lo además que hay ayudas disponibles, ya que muchas iniciativas cuentan con financiación pública que puede acelerar su puesta en marcha colectiva.
Casos de éxito que inspiran
- Sabando (Álava): Red de calor con astillas del monte comunal, gestionada por la vecindad desde hace 10 años.
- Vieure del Aire (Cataluña): El primer aerogenerador de propiedad compartida en España, financiado colectivamente por ciudadanía voluntaria.
- París (Francia): Redes de calefacción urbana con geotermia profunda que abastecen más de 200.000 viviendas
- AFCE (Madrid Norte): Proyecto piloto de red geotérmica urbana basado en aguas subterráneas a más de 80ºC.
- UR BEROA (Donostia – San Sebastián): Red de calefacción y agua caliente gestionada por una cooperativa, que combina biomasa, solar y gas.
- Puente la Reina (Navarra): Rehabilitación de una minicentral hidroeléctrica comunitaria para autoconsumo eléctrico local.
- Ærø (Dinamarca): Combinan aerogeneradores comunitarios, calefacción distrital con biomasa y solar térmica, logrando producir más energía de la que consume..
- Kněžice (Chequia): Modelo integral con calderas de biomasa y planta de biogás, que cubre todas las necesidades térmicas y eléctricas del pueblo.
- Neen Sollars (Reino Unido):Cooperativa vecinal que gestiona una mini central hidroeléctrica restaurando un antiguo molino.
Conclusión: comunidades energéticas 100% renovables
Para avanzar hacia una transición justa y sostenible, necesitamos mirar más allá de los tejados solares. Los recursos naturales renovables, bien combinados, ofrecen autonomía, ahorro y resiliencia a nuestras comunidades. Existen varios tipos de recursos naturales disponibles a nuestro alrededor, esperando ser aprovechados colectivamente.
Recordemos que el sinónimo de recurso natural es también oportunidad local. Entre recursos renovables y no renovables, las diferencias, no son solo técnicas: son decisiones políticas, comunitarias y de futuro.
Desde Penta-C, trabajamos para impulsar el uso responsable de todos estos recursos en el marco de proyectos colectivos. Te invitamos a leer más sobre qué es el autoconsumo o a descubrir las tendencias de sostenibilidad para 2025.
Actúa hoy. Explora los recursos renovables en tu entorno. Organízate con tu comunidad. El futuro energético es colectivo y 100% renovable.