La aprobación de la Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética (ENPE) 2026-2030 marca un punto de inflexión necesario en la política social y energética de nuestro país. Pero, ¿cómo se traduce este marco normativo en soluciones tangibles para las familias en situación de vulnerabilidad? En este artículo, analizamos los pilares de este nuevo plan y exploramos por qué el acompañamiento técnico-social y la intervención comunitaria —claves del modelo RED-ACTÚA— son los elementos imprescindibles para transformar esta estrategia en una verdadera herramienta de equidad y justicia energética.




